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La Ciudad de tu Boda

La Ciudad de tu boda

Recuerdo el momento exacto en el que te conocí, sencillamente porque vuelvo a sentir lo mismo cada vez que te veo. Desde ese preciso instante comprendí que mis pasos habían tenido un solo propósito, conducirme hasta ti.

Bodas sin posados

Y recuerdo cada detalle, puedo dibujar el paisaje que rodeaba tu sonrisa, puedo sentir el aire que jugaba entre tus dedos, mientras yo lo envidiaba por poder hacerlo. El sonido del mar, lo recuerdo, lo huelo, cerrabas los ojos y decías dejarte mecer por las olas, inquietas, como tú. Se me había escapado el comentario, y tú respondiste con una pequeña historia, de cómo acantilados y mar viven en armonía, de cómo esas duras rocas aceptan ser besadas a diario por espuma salada a veces más arisca, a veces más mimosa. Y miré hacia abajo, el agua y las rocas, tú y yo. Lo supe, lo comprendí. Te había encontrado.

Bodas en Coruña

Regresé a mi ciudad sin agua y comencé a pensar en ti más de lo que esperaba, y a cerrar los ojos en busca del olor a mar. Esperaba tu llamada. Si llegase a contarte entonces que ya buscaba la forma menos ridícula de pedirte que te casaras conmigo echarías a correr. Me callé y te besé. Y dejé que el tiempo hiciera su trabajo, como el agua contra las rocas, como tú me habías contado.

Y me escapaba a tu norte siempre que la vida me lo permitía, y terminaste viniendo conmigo. Viviendo conmigo, despertando conmigo. Contándome historias de piedras antiguas, de bosques espesos, de soles tímidos que esperan a no ser vistos para asomar la cabeza. Me contabas y yo cerraba los ojos y regresaba a nuestro lugar. Ya no tenía nada más que esperar, eras una certeza.

Bodas en Coruña

Fotógrafos de bodas Santiago

Y subimos juntos a tu Norte, a tu Coruña, y regresamos a nuestro lugar. Y aquí estamos ahora, aquí mi hermosa, aquí mi amada, podría detenerse la vida que no habría queja posible, porque no se mirar sin tus ojos, y sin tus manos el mundo se vuelve áspero, porque mi único temor es que este tiempo que tenemos sea demasiado pequeño para todo lo que para nosotros sueño. Porque me crecen las caricias al imaginarte y me faltan momentos para tocarte. Porque eres perfecta, y me haces perfecto. Dime que sí, tú solo di que sí.

Torre de Hercules Coruña

Di que sí, y que nos casaremos aquí, entre brumas, mañanas templadas, atardeceres lentos, sal y piedra, agua y roca. Tiene que ser aquí, porque de aquí venimos, los dos, y es aquí donde gritaré a los dioses de los mares bravos que te quiero más que a mi vida. Tú solo di que sí.

Eva Villamar – Maquilladora de Novias

Permitidme, después de este pequeño cuento que os he escrito desde el cariño, que os hable de lo maravilloso que es trabajar frente al mar. Esta imagen es la prueba. Gracias a mi adorada Claudia de Bartolomé (todo belleza y talento) por permitirme maquillarla el día de su Boda, y gracias a Alfonso Novo, fotógrafo dónde los haya, por ser capaz de capturarlo todo, el momento, el lugar y el sentimiento (es que hay muchas fotos que aún no habéis visto, os prometo emociones, muchas…).

Eva Villamar

Estas bellas imágenes son obra de los fotógrafos de boda EMOVERE ESTUDIOS – Gratitud infinita!

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